
¿Qué estación de energía alimenta un frigorífico, y durante cuánto tiempo?
Un frigorífico doméstico consume entre 80 y 200 W mientras funciona el compresor, y el compresor solo funciona alrededor de un tercio del tiempo. De media son unos 42 W a lo largo del día, así que un equipo de un kilovatio hora cubre buena parte de una jornada y uno de dos kilovatios hora aguanta un corte nocturno con holgura. Lo que hace saltar a un equipo pequeño es el pico de arranque, no el consumo en marcha.
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El ciclo de trabajo es casi toda la respuesta
Esta web trabaja con 120 W como cifra de referencia para un frigorífico de tamaño completo, dentro de un rango de 80 a 200 W que depende del volumen, de la edad del aparato y de su clase de eficiencia. Ningún frigorífico consume eso de forma continua. El compresor baja la temperatura del interior, se para y vuelve a arrancar cuando el frío se escapa. A lo largo de un día normal, en una cocina normal, está en marcha alrededor del 35 % del tiempo.
Eso deja un consumo medio cercano a 42 W. Sumada la pérdida de conversión entre la batería y el enchufe, que aquí se supone en un 85 % de rendimiento porque casi ningún fabricante publica una cifra, cada hora de refrigeración cuesta al equipo unos 49 Wh. Tratar ese mismo frigorífico como una carga continua de 120 W da un resultado cuatro veces peor. Las dos cuentas son correctas; solo una responde a la pregunta que se está haciendo.
Dos cosas empujan hacia arriba el ciclo real, y las dos están al alcance de quien sufre el corte: una cocina caldeada y una puerta que se abre cada poco.
La etiqueta energética no dice cuántos vatios pide
Aquí aparece la confusión más habitual en un frigorífico comprado en Europa. La etiqueta energética declara un consumo anual en kilovatios hora, no una potencia. Un aparato de clase alta puede anunciar alrededor de 150 kWh al año, y esa cifra no se puede llevar a un enchufe: ya lleva dentro el ciclado del compresor, una temperatura ambiente de ensayo y una puerta que nadie abre.
Sirve, eso sí, como control de coherencia. Dividir el consumo anual entre las horas del año da la potencia media del aparato, que para ese ejemplo ronda los 17 W. Es una media más optimista que los 42 W que se usan aquí, porque el ensayo se hace en condiciones cómodas y con la puerta cerrada. La cifra que hace falta para dimensionar un equipo es la potencia en marcha, y esa está en la placa de características, dentro del hueco de la puerta o en la trasera, junto a la tensión de 230 V y la frecuencia de 50 Hz.
Si la placa da amperios en lugar de vatios, multiplicarlos por 230 da una cifra de trabajo aceptable.
El mismo frigorífico en tres tamaños de equipo
Cada tabla aplica las mismas hipótesis a una capacidad distinta. La fila que interesa aquí es la del frigorífico; las demás están para dar escala.
Pequeño, alrededor de un kilovatio hora
| Aparato | Consumo habitual | Autonomía estimada |
|---|---|---|
| Frigorífico | 120 W | 20 h 43 min |
| Equipo de CPAP | 45 W | 19 h 21 min |
| Router y módem | 15 W | 58 h 2 min |
| Televisor | 90 W | 9 h 40 min |
| Microondas | 1200 W | 0 h 44 min |
Medio, unos dos kilovatios hora
| Aparato | Consumo habitual | Autonomía estimada |
|---|---|---|
| Frigorífico | 120 W | 41 h 58 min |
| Equipo de CPAP | 45 W | 39 h 10 min |
| Router y módem | 15 W | 117 h 30 min |
| Televisor | 90 W | 19 h 35 min |
| Microondas | 1200 W | 1 h 28 min |
Grande, cuatro kilovatios hora y ampliable
| Aparato | Consumo habitual | Autonomía estimada |
|---|---|---|
| Frigorífico | 120 W | 82 h 54 min |
| Equipo de CPAP | 45 W | 77 h 22 min |
| Router y módem | 15 W | 232 h 6 min |
| Televisor | 90 W | 38 h 41 min |
| Microondas | 1200 W | 2 h 54 min |
La diferencia entre los tres es lineal, porque la aritmética lo es: el doble de capacidad aprovechable son el doble de horas. Lo que no es lineal es qué puede arrancar cada uno, y de eso trata el apartado siguiente. Un equipo de la clase baja mantiene el frío durante lo que dura un corte de tarde. Uno de la clase alta lo mantiene tanto tiempo que la comida deja de ser el problema.
El pico de arranque: por qué un equipo que encaja sobre el papel salta igual
El motor del compresor pide varias veces su potencia de marcha durante una fracción de segundo al arrancar. Un equipo cuya potencia continua apenas cubre 120 W puede apagarse en ese instante. Para eso está la cifra de pico: Anker SOLIX C1000 Gen 2 declara 2 000 W de potencia continua y 3 000 W de pico, y es ese margen el que hace el trabajo.
Hay una distinción fácil de pasar por alto. Un pico es una tolerancia breve a la corriente de arranque. No es lo mismo que X-Boost de EcoFlow o Lifting Power de BLUETTI, que alimentan una carga por encima de la potencia nominal bajando la tensión de salida. Ese truco vale para una carga resistiva, un hervidor o una resistencia de calor. Es la herramienta equivocada para un motor, y nunca debería ser la razón por la que se espera que un compresor arranque.
Los frigoríficos antiguos arrancan más duro que los recientes. Con un aparato veterano, o con un americano de dos puertas y fábrica de hielo, conviene comprar el margen de pico en lugar de confiar en que baste.
Tres equipos que encajan con un frigorífico


Elite 200 V2 BLUETTI Elite 200 V2

DELTA 3 EcoFlow DELTA 3
Anker SOLIX C1000 Gen 2 es la puerta de entrada honesta: margen de pico suficiente para un compresor doméstico, conmutación de 10 ms para que el frigorífico no llegue a enterarse de que la red se ha caído, y una recarga en enchufe de 49 minutos que permite rellenarlo en cuanto la corriente vuelve un rato.
BLUETTI Elite 200 V2 es el que conviene si el objetivo es un corte de más de una noche. Su capacidad de 2 073,6 Wh dobla la clase de entrada, sus celdas están homologadas para 6 000 ciclos hasta el 80 % y admite 1 000 W de entrada solar, que es lo que convierte un número fijo de horas en un frigorífico que sigue funcionando mientras haya sol.
EcoFlow DELTA 3 se gana el sitio por la conmutación y por el futuro más que por el tamaño: 10 ms bastan para que el aparato nunca quede sin alimentación, y es Ampliable hasta 5 000 Wh, de modo que la autonomía no queda cerrada el día de la compra. Las dos fichas, una al lado de la otra, en C1000 Gen 2 frente a DELTA 3.
Bajar el consumo antes de comprar más batería
La capacidad es la manera cara de comprar horas. Estas son las baratas.
- No abrir la puerta. Cada apertura cambia aire frío por aire de la cocina y lo paga el compresor. Un frigorífico al que se deja en paz durante un corte cicla mucho menos que otro que se revisa cada hora.
- Llenar los huecos. Botellas de agua en el frigorífico y acumuladores de frío en el congelador mantienen la temperatura entre arranques, lo que alarga las pausas.
- Dejarlo solo en el equipo. Un inversor encendido sin nada enchufado ya consume unos vatios. Compartir el equipo con un hervidor o un calefactor cuesta horas que se querían para la comida.
- Enchufarlo antes del corte, no durante. Un equipo con función SAI se coloca entre la pared y el frigorífico y toma el relevo solo. Nadie se despierta y el compresor no arranca en frío.
- Añadir un panel. Un frigorífico es una carga media lo bastante pequeña como para que una entrada solar modesta compense buena parte de un día.
- Repartir la carga. Un arcón congelador aparte consume todavía menos de media, y si hay que elegir cuál se respalda, esa página tiene las cifras.
Y después, leer la placa del propio frigorífico
Las potencias que se manejan aquí son puntos de partida habituales, no mediciones de ningún aparato concreto. La placa de características del frigorífico de cada casa da la cifra que de verdad aplica.
Quedan dos correcciones que conviene hacer antes de fiarse de una estimación. El frío recorta la capacidad aprovechable, y casi ningún equipo acepta cargarse por debajo de cero grados, lo que convierte un corte invernal en el peor caso por partida doble. Y una cifra de ciclos se declara siempre hasta un porcentaje de la capacidad original, normalmente el 80 % y a veces el 70 %, de modo que un equipo al final de su vida útil declarada cumple su especificación entregando bastante menos de lo que entregaba nuevo.
Si el corte también afecta al sótano o al garaje, la otra carga con motor que suele importar en una casa está en la página de la bomba de achique.
Preguntas frecuentes
¿Aguanta una estación de energía un frigorífico toda la noche?
Un equipo de la clase de un kilovatio hora sí, con holgura, sobre las hipótesis que se usan aquí: unos 42 W de media y un 85 % de rendimiento del inversor. La pregunta más ajustada es si llega a arrancar el compresor, y eso depende del margen de pico, no de la capacidad. Conviene revisarlo con un frigorífico antiguo o con fábrica de hielo.
¿Por qué las tablas de los fabricantes dan más horas que estas?
Porque rara vez dicen con qué ciclo de trabajo y con qué rendimiento las han calculado. Una tabla que promete horas de frigorífico ha elegido las dos cifras, y sin saber cuáles son, dos tablas no se pueden comparar. Las de aquí salen de un par de hipótesis declaradas y abiertas a discusión.
¿Sirve el consumo anual de la etiqueta energética para dimensionar?
Solo como orden de magnitud. La etiqueta europea declara kilovatios hora al año medidos en un ensayo con la puerta cerrada, no la potencia que pide el compresor cuando arranca. Para elegir equipo hacen falta dos cifras distintas: la potencia en marcha, que está en la placa, y el pico, que el fabricante del frigorífico casi nunca publica.
¿Conviene dejar el frigorífico enchufado al equipo de forma permanente?
Para eso está la función SAI. El equipo se intercala entre el enchufe de pared y el frigorífico, deja pasar la red mientras la hay y salta a batería en milisegundos cuando desaparece. El compresor no se entera. Los equipos sin esa función hay que enchufarlos a mano cuando ya se ha ido la luz.
¿Cambia algo un compresor inverter?
Suaviza los dos extremos. Un compresor de velocidad variable modula en lugar de arrancar y parar en seco, lo que reduce el pico y hace más estable el consumo en marcha. Para la autonomía lo que cuenta es el consumo medio a lo largo del día, y eso es justo lo que aproxima la cifra de ciclo de trabajo.